01 octubre 2015

OMG! ¡Eurovision te necesita! (parte 5)

¡Quinta y última parte por fin de mi wishlist personal! En la entrada de hoy sellamos nuestro pasaporte eurovisivo en diez nuevos países y escucharemos lo mejorcito de cada casa. Bienvenidos una vez más a mi pequeña casita virtual, OMG! ¡Comenzamos!

Sí, por fin la pesada de Chris acaba de torturaros con su lista personal de cantantes. Os recuerdo el procedimiento que he seguido en las partes anteriores (que supongo habrás leído ya... porque las has leído, ¿no?): he elegido un artista o grupo de cada país que haya participado alguna vez en el Festival (con las excepciones de Yugoslavia y Serbia y Montenegro, por razones lógicas)

Sé que os prometí un vídeo recopilatorio de las 50 canciones seleccionadas, pero me ha sido imposible terminarlo a tiempo. Entono el mea culpa cual Catarina Pereira de la vida. ¡Pero paciencia, que no me olvido de vosotros! Espero poder presentarlo en la próxima entrada de esta columna. Y dicho esto... ¡comenzamos!


REPÚBLICA CHECA

Elis - Shubidu


Hubo un tiempo en que República Checa enviaba engendros musicales al Festival. Rock random, pop con un toque turco, gitanos vestidos de superhéroes... el catálogo de esperpentos checos dio para mucho. No es de extrañar que su regreso a la competición en 2015 acabase provocando más temores que alegrías. ¿Con qué nos sorprenderían esta vez? ¿Travestis musculadas cantando polka? ¿Un señor anciano disfrazado de compresa usada recitando poemas mientras baila el chiki chiki? Y luego es que todos nos quedamos ojipláticos cuando se sacaron de la chistera Hope Never Dies. Casi tanto como yo cuando me enteré de su eliminación en semifinales.

La venganza se sirve en plato frío, y un año es más que suficiente para madurar dicha revancha y cobrarse la indiferencia que Europa mostró a tan sublime propuesta. Apostando por un pop-jazz simpático y sin pretensiones, Elis podría marcar la diferencia y llevar a Checoslovaquia su país a la final por primera vez. ¿Por qué no?



RUMANÍA

Lariss - Epana


Rumanía es uno de esos pocos países que todavía no ha caído en semifinales, y por algo será. Sus propuestas siempre destacan por ser originales (aunque éste no sea siempre un rasgo positivo), tener puestas en escena de lo más interesantes y por letras con rimas tan profundas como 'mi chico bonito, un poco negrito'. Bueno, esto último no.

A mí es que me gusta una petarda lo que a Carola un ventilador: me vuelvo loco y perreo restregándome con lo que sea cual Ani Lorak pegada a una cabina telefónica. Si le sumas que ahora se ha puesto de moda esto de que cualquier divarraca rumana debe tener, como mínimo, un tema cantado en español... lo tengo claro. ¡Lariss, dalo todo cual guiri borracha en Magaluf!



RUSIA

Sergey Lazarev - Take It Off


Me da muchísima pereza hablar de Rusia. Un país que parece haberse cansado de buscar la victoria tras obtenerla en 2008, que ha patinado sobre hielo en más de una ocasión pero que siempre obtiene resultados demasiado altos para para lo que les representa. Vamos, que como diría mi abuela, 'no te quejes, que bastante llevas pa' lo que traíste'. Para colmo de mares, la infinita piscina de merengue sobre la que parecen navegar sus últimas representantes es tan utópica como hipócrita. Minipunto y punto para mí por mi excelente vocabulario.

El atractivo Sergey Lazarev estuvo a punto de representar al país the year that Irish Johnny Logan won en 2008. Pero claro, estaba Dima Bilan de por medio, y el resto es historia. Es momento de que vuelva con su pop machacón y descarado para hacer bailar a toda Europa. Y ya si se quita la camiseta como en el videoclip de este temazo que os presento a continuación... pues mira, todo eso que ganamos.



SAN MARINO

Senhit - Don't Call Me


Turno de analizar lo que Valentinamonettaland ha aportado al Festival. Así a bote pronto se me vienen dos palabras a la mente que definen perfectamente la trayectoria de San Marino: Ralph Siegel. El legendario compositor eurovisivo ha firmado las cuatro últimas participaciones del microestado. Y claro, así les ha ido.

No es sencillo encontrar música producida en la serenísima república, así que he tenido que recurrir a antiguos representantes del país. En concreto, a aquella señora que tanto me gustaba y pasó con más pena que gloria por el escenario de Düsseldorf en 2011: Senhit. Sí, con 'h' intercalada: las marcas evolucionan y su música también, así que dejad a la chiquilla que añada lo que le apetezca a su nombre, copón. Con un sonido totalmente opuesto al que nos mostró en su aventura eurovisiva, el regreso de Senhit a la competición podría ser una buena noticia para el microestado. ¡Que vayan acondicionando el famoso castillo por si les toca acoger el Festival en 2017!



SERBIA

Sasa Kovacevic - Slučajno


Uno piensa en Serbia e irremediablemente acaba viniendo a la mente cualquier canción eurovisiva de Zeljko Joksimovic. Un grande de la industria musical balcánica que ha hecho aportaciones inolvidables a este nuestro Festival. Uy, ¿he dicho 'grande' y no me he aprovechado para hacer chistes sobre las dimensiones de Bojana Stamenov? Creo que empiezo a perder facultades...

Me gustaría mucho experimentar una nueva faceta serbia. Un sonido más mediterráneo, pero sin perder las raíces balcánicas. De entre las muchas opciones que ofrece el país, debo quedarme sin dudarlo con Sasa Kovacevic. Sus trabajadísimos videoclips acumulan millones de visitas y no en vano es una de las estrellas más populares del país. Estoy seguro de que podría hacer un más que digno papel si algún día acaba ondeando la bandera serbia en Eurovision.



SUECIA

Molly Sandén - Satellites


Qué decir que no se sepa ya de Suecia. Lo cierto es que es un país que lleva muy al extremo el concepto de Ikea hasta en sus participaciones eurovisivas: nos llevamos la actuación preparada y la soltamos sobre el escenario. Y si faltan tornillos o se queda una puerta abierta en la performance de Sanna Nielsen, por ejemplo, pues le echamos la bronca al que esté montando el mueble. Y tan felices.

Esta filosofía sueca para con Eurovision da sus frutos: seis victorias avalan su ya mítico método de selección, el famoso Melodifestivalen. Mi amada Molly Sandén no suele tener extremada suerte cuando se trata de participar en dicha ronda previa, que digamos. Que lo vuelva a intentar eternamente, por favor. Algún día acabará sonando la flauta, yo me tiraré de los cuatro pelos que me quedan y el planeta entero estallará en una bonita y colorida explosión de confeti y tripas humanas. Ya lo predijo Nostradamus.



SUIZA

Luca Hänni - Wonderful


A mí es que analizar el historial suizo en los últimos años me da un poco de repelús. No deberían de extrañarse estos señores de sus pobres resultados y de las escasas ocasiones que han tenido de alcanzar la final: pero vamos, que digo yo que se habrán quedado a gusto enviando tal colección de cuadros de comedor al Festival. Lo de la lluvia dorada de 2010 es que fue ya para mear y no echar gota, y nunca mejor dicho.

La preselección helvética es más complicada que emparejar todos los calcetines 'solitarios' de tu cajón de ropa interior. Por eso, dudo mucho que artistas con cierto caché lo arriesguen todo para acabar siendo derrotados por una tal Melanie René. Y es una auténtica pena, porque me encantaría ver a alguien como Luca Hänni sobre el escenario de Eurovision algún día, y más si es con un temazo como su último single, Wonderful. En fin, la esperanza es lo último que se pierde. ¡A ver con qué nos sorprendes este año, Suiza!


 

TURQUÍA

Funda Kilic - Moda


Lo cierto es que ha habido rumores y cotilleos sobre el regreso de Turquía desde el mismo día en que decidió abandonar el Festival allá por 2013. Cuántos fans deseosos de petardeo étnico habrán editado la Wikipedia letona desde entonces, con la firme intención de confundir a los directivos de la TRT y que se viesen obligados a enviar participante a la siguiente sede del concurso, que total, alguien había confirmado su presencia y había que cumplir.

No sabemos aún si se les ha pasado la rabieta ilógica que la TRT achaca al sistema de clasificación automática para el BIG 5, pero podríamos estar ante el ansiado regreso de la nación a la competición. Y nada mejor para volver pisando fuerte que uno de esos temas de sonido étnico que atraparon a la audiencia en la pasada década. Por ejemplo, Funda para el iPhone Kilic. Vale que esta chica quedó FATAL en Turkvision, sí, pero... ¿a que hubiese sido TOP 10 en Eurovision? Me juego mi bolso de Mercadona Michael Kors a que sí.



UCRANIA

Santa Dimopulos - When We Move


Pero para ausencia notable, la de Ucrania el pasado año. Ese país que lleva desde 2006 exportando mujeres con nombres de Pokemon (Gaitana, ¡te elijo a ti!), puestas en escena mastodónticas que llegaron a obligar a Svetlana Loboda a hipotecarse hasta las cejas y canciones pegadizas que siempre acabaron en puestos más que decentes. Lo dicho, que seguro que hubiesen exprimido las excelentes condiciones del escenario de Viena más que la propia ORF (y lo digo como si eso fuera complicado...).

El país podría volver a la acción en un año cargado de hipotéticos regresos que pueden hacer la de Estocolmo la edición más concurrida hasta la fecha. Para continuar con el muestrario de petardas que Ucrania se ha encargado de enseñar año sí, año también... qué mejor que la intervención de Santa Dimopulos. Las credenciales de esta señora lo dicen todo: salió de un grupo llamado VIA GRA. Y eso siempre es bueno para... bueno, ya sabéis, 'levantar' el cotarro. #chistepésimo.


 

ESPAÑA

Pablo López - Tu enemigo (ft. Juanes)


¡Y llega el turno de mi adorada España! Nuestra TVE, protagonista de las fobias y filias de cualquier eurofan español, lleva un tiempo queriendo hacerlo relativamente bien. Sin embargo, la recompensa no acaba de llegar. Dos décimos puestos y tres bottoms en los últimos cinco años resumen a la perfección nuestro tortuoso camino a una victoria que parece tan lejana como siempre.

Lo cierto es que deberíamos sentirnos orgullosos del rumbo emprendido por nuestro ente nacional últimamente, pero... ¿podríamos estarlo más? ¡Sin duda, queridos! El artista que propongo lleva años de arduo trabajo para lograr un merecido reconocimiento nacional. Talent shows, canciones de su puño y letra para otros artistas... pero por fin, tras un largo tiempo en segundo plano, Pablo López se ha convertido en uno de los intérpretes del momento en España, y con razón: sus temas suenan así de bien. ¡Espero poder verle pronto en un escenario eurovisivo!



Et voilà! Finalizan aquí varias semanas recopilando artistas, vendiéndoles de la mejor manera posible en las cinco partes que componen esta serie y tratando de haceros reír y descubrir nueva (o no tan nueva) música. Espero que os haya gustado este ¡Eurovision te necesita! y nos vemos muy pronto con más tonterías, más música y más diversión que nunca en el próximo OMG!... Hasta entonces, ¡sed felices!

Chris Martín,
redactor de Eurocritic.es y repartidor ocasional de microsims made in Azerbaijan en Malta y Chipre. 

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