18 mayo 2014

Eurovision 2014: gana la tolerancia, gana la música y ganamos todos

Hace una semana llegábamos al final de un año emociones, discusiones, enfados, alegrías y mucha música. Una semana después de la Final de Eurovision 2014 me dispongo a analizar todo aquello que ha rodeado al 59º Eurovision.


Hay mucho que comentar, por lo que comienzo pidiendo disculpas por si me dejo temas en el tintero por analizar.

SEMIFINALES QUE DIERON LA VUELTA A LA TORTILLA

Nadie esperaba un triunfo de Conchita, un segundo lugar de The Common Linnets, la final de Valentina Monetta o Tinkara Kovac y la eliminación de Mei Finegold, Tajna o Axel Hirsoux, pero todo ello ocurrió en las semifinales de Eurovision 2014. La DR nos regaló unas noches de martes y jueves llenas de sorpresas, con un show bien dirigido y con una realización espectacular.

En la noche del martes acudimos a un dúo holandés que se llevó por delante todas las maldiciones de su país en la última década y los favoritismos hacia otros candidatos. Ilse y Waylon brillaron con luz propia con una puesta en escena muy sencilla, sin estridencias. A su zaga fueron los favoritos de Hungría, Suecia y Armenia, siendo este último el mayor perdedor de la semifinal por no cumplir con su estatus de super favorita. Cómo no, ocurrieron polémicas como el abucheo a Rusia, que se repetiría en la final, o el pase de Azerbaiyán in-extremis. 

Pero mayores fueron las alegrías. Montenegro logró entrar por primera vez en la final de Eurovision con un tema muy en la línea de la música tradicional de la antigua Yugoslavia y en una edición sin vecinas que le permitieran terminar entre los puestos de cabeza. 

La otra alegría fue San Marino. Valentina Monetta rompe la mala suerte del país y consigue mejorar, por 3º año consecutivo, el mejor puesto de su país. Aunque pasó por 1 punto sobre Portugal, su pase a la final es una victoria para San Marino, que da un golpe sobre la mesa y demuestra que un país pequeño puede competir cara a cara con países con más poderío musical y geopolítico.

En el lado de los perdedores tenemos a la cantante estonia, Tanja, y al belga, Axel Hirsoux. Los dos partían con opciones para eurofans y casas de apuestas, pero vieron su sueño truncado por una mala elección de la puesta en escena y los nervios, más notorios en el caso de Axel, que les jugaron una mala pasada. Esta situación la aprovechó Portugal que escaló hasta la 11º plaza, puesto que nadie esperaba para ellos los días previos a la cita eurovisiva. Los lusos a 1 punto de pasar a la final pueden darse por satisfechos y así afrontar con más ganas la próxima cita eurovisiva en Viena.

"Maybe (Forse)" de Valentina Monetta, primera vez que San Marino obtuvo el pase a la final.

El jueves la historia cambió. Prácticamente todos los favoritos obtuvieron el pase a la final, pero sólo un país brilló por encima del resto, Austria. Conchita fue un todoterreno, llegó, cantó y convenció. La unanimidad que la prensa y los fans tuvieron respecto a Conchita le dieron el estatus de favorita, que pelearía junto a Suecia y Países Bajos hasta la mismísima noche del sábado.

La semifinal 2 dejó a Rumanía y Grecia para la final, confirmando un año más que estos países estarán en la final aunque lleven propuestas de dudosa calidad como este año. Por otro lado Suiza, Bielorrusia, Eslovenia o Polonia lograron pasar, países que habitualmente no obtienen grandes resultados en Eurovision. Malta, Noruega y Finlandia completaron la lista de países finalistas.

La gran derrotada de la noche fue Mei Finegold. La cantante israelí obtuvo un paupérrimo resultado tanto en jurado como en televoto, lo que le valió ser la penúltima de la semifinal, sólo por encima de la indescriptible propuesta de Georgia. Israel completa con esta una racha de 4 años sin obtener el pase a la final, 4 años de sequía que podrían terminar por hacer que el país hebreo engrose la lista de retirados. No obstante, la IBA parece tener los días contados por el plan del gobierno de Israel de cerrarlo para reabrirlo con una estructura menor, muy al estilo de lo que hizo Grecia hace unos meses.

"Same Heart" de Mei Finegold. Israel era favorito para los fans, la prensa y las apuestas, pero no pasó de un 14º lugar en la semifinal.

DOMINIO DE LOS PAÍSES OCCIDENTALES EN LA FINAL

Llegamos a la gran noche de Eurovision. 26 países compitieron por llevarse el triunfo de la edición 2014 de Eurovision. Abrió Ucrania que terminó en el TOP 5. Seguido el pastel de queso de Bielorrusia, el fuego de Azerbaiyán, los coloridos Pollapönk de Islandia, el baladón de Noruega, el dúo repetidor de Rumanía y el favorito caído de Armenia. Aram Mp3 estuvo mejor que en la semifinal, pero no convenció su actuación, muy estática y desangelada. Otra vez será Armenia.

"Not Alone" de Aram Mp3, partía como favorito, pero no pasó de un 4º lugar tanto en la semifinal como en la final.

La balada balcánica de Montenegro siguió en la noche del sábado para dar paso a la actuación polaca. Las chicas polacas han llenado las portadas de medio mundo. En España el diario Marca dedicaba un largo "análisis" al fenómeno de Donatan y Cleo. Lo que sí está claro es que la actuación de Polonia no ha pasado desapercibida para nadie.

"My Slowianie - We're Slavic" de Donatan and Cleo, la actuación más hot de Eurovision 2014.

Grecia sirvió de nexo de unión entre el punto alto de Polonia y la gran actuación de la noche, Austria. Conchita Wurst volvió a llenar el Hallerne y todos los lugares donde Eurovision se transmitía con su imagen y personalidad arrolladoras.Ella sola en el escenario fue suficiente para darle a la actuación el punto dramático que requería y que hizo que el público en masa votara por ella. También en el jurado convenció, pues Austria terminaría ganando ambas votaciones.

"Rise Like a Phoenix" de Conchita Wurst, vuelve a hacer a Austria ganadora de Eurovision 48 años después.

Las chicas de Alemania tuvieron que pagar el precio de actuar detrás de la gran favorita, y su tema, que no contaba entre las más aplaudidas para llevarse el triunfo, terminó en un puesto intermedio. La que no sufrió por el efecto Conchita fue Sanna Nielsen. La incombustible cantante sueca logró la 3º posición en Eurovision con su aclamado "Undo".

"Undo" de Sanna Nielsen, marca el 3º podium de Suecia en Eurovision en los 4 últimos años.

Tras Suecia llegaron los franceses de Twin Twin, las gemelas de Rusia, una Emma Marrone en horas bajas, la chica de la flauta de Eslovenia y los chicos de Finlandia. Pero si alguien destacó en toda esta franja de la final fue Ruth Lorenzo. Algunos nos mostramos escépticos con su elección y la propuesta de "Dancing In The Rain" desde un primer momento, pero el sábado Ruth convenció. Una puesta en escena sencilla y una voz impecable fueron suficientes para llevarla a un TOP 10, igualando los puestos de Ramón y Pastora Soler. Si bien es cierto que se pudo sacar más provecho a los coros y al efecto de lluvia, así como una realización incluso más cuidada, la participación española en Eurovision 2014 se puede saldar con un notable alto, que no es poco para lo que estamos acostumbrados a ver.

"Dancing In The Rain" de Ruth Lorenzo, fue 10º empatada con Dinamarca.

Tras Ruth llegaron el suizo Sebalter, el húngaro András, el grupo maltés, los anfitriones con Basim y The Common Linnets por Países Bajos. El tema más bello de la edición, el que desprende calidad musical en cada acorde de la canción llevó a los holandeses a conquistar su primera medalla de plata en Eurovision. Confirman, Ilse y Waylon, además el buen rumbo que la AvroTros tomó el año pasado con la elección de Anouk. Los Países Bajos han apostado por la música por encima de todo y comienzan a recoger sus frutos, yo soy optimista y creo que pronto veremos a The Netherlands ganar en el Festival de Eurovision, un triunfo que se les resiste desde 1975. El dúo es ahora mismo número 1 en prácticamente toda Europa y son aclamados en Países Bajos, donde ya han conseguido el doble disco de platino.

"Calm After The Storm" de The Common Linnets, la victoria de la música en el Festival.

Tras la calma de Países Bajos llegó Valentina por San Marino y la propuesta del Reino Unido. Los británicos cerraron la fiesta del sábado con Molly. La propuesta británica era favorita para el triunfo, pero una puesta en escena desangelada, una cantante que no transmitía el carisma que requería la canción, un coro que no sonó épico en ningún momento y un vestuario que resulta más sencillo pasar por alto, dejaron a la propuesta de la BBC en la segunda mitad de la tabla, atendiendo a cómo el resto de propuestas favoritas cumplían con lo que se esperaba de ellas mientras Molly perdía fuelle poco a poco. Han recuperado la senda de lo que deben hacer, seguro que les llegarán mejores resultados en próximos festivales.

"Children Of The Universe" de Molly, no pudo llevar al Reino Unido a lo más alto.

VOTACIONES EMOCIONANTES HASTA EL FINAL

Si hay algo que debemos agradecer a los votantes de este año, jurados y televoto, es que nos han regalado una votación reñida hasta el final. No fue hasta que quedaron 3 países por votar que el triunfo se decidió, tras una lucha encarnizada entre Austria y Países Bajos, con esporádicas entradas de Suecia, Armenia y Hungría. Fue este último, Hungría, quien comenzó liderando la noche, aunque con el tiempo su propuesta se desinfló, hasta terminar en 5º lugar. De todos modos, "Running" es el 2º mejor resultado histórico de Hungría en el Festival, por lo que los centroeuropeos pueden estar muy contentos.

"Running" de András Kállay-Saunders, llevó a Hungría a ser 5º, el mejor resultado del país desde el 4º puesto del año de su debut en 1994.

Austria pasó por encima a todos y sólo Países Bajos pudo resistir la avalancha que Conchita fue para el jurado y el televoto. Ucrania, España, Dinamarca, Noruega y Rusia completaron el TOP 10. Fueron las rusas, probablemente, las protagonistas inesperadas de las votaciones. Cada vez que Rusia recibía un 8, un 10 o un 12 el público estallaba en un sonoro abucheo, que tampoco cesó cuando Alsou fue a dar los votos de Rusia. Gesto feo de la UER en tapar los abucheos con aplausos enlatados en la parte final de la votación. Soy de la opinión de que, aunque no estemos en el escenario para la crítica política, el público debe expresarse con total libertad. En ese ejercicio de libertad el público decidió dejar claro que no apoya las políticas del país que dirige Vladimir Putin. Ni las leyes anti-gay ni las acciones en Ucrania estas últimas semanas gustan en una Europa que no entiende el retroceso social que vive una parte del continente.

"Shine" de las hermanas Tolmachevy, terminó en el TOP 10, pero recibiendo el rechazo total del público presente en el Hallerne.

Afortunadamente la libertad y la tolerancia fue la gran vencedora de la noche del sábado. Ganó la mujer barbuda, sí, pero ganó para todos. No bajó de un 6º lugar en el televoto de todos los países de Europa, sí en algunos jurados que hicieron que Polonia, San Marino, Armenia y Bielorrusia no terminaran dando votos a Conchita. Conchita definía al recoger su premio que somos imparables ("We're Unstoppable"), la ciudadanía de Europa ha dejado claro que no entra en guerras por identidades, por colores, por religiones. La ciudadanía está muy encima de sus dirigentes políticos y espirituales, un sentimiento de liberación y alivio que desde aquí aplaudo.

Y TRAS CONCHITA ¿QUÉ?

Esa es la gran pregunta, qué ocurrirá tras Conchita. En 7 días hemos vivido declaraciones de intención del Foro de la familia, periodistas poco informadas, líderes políticos de dudosa fiabilidad y de más de un erudito que ha dejado escapar cierto tufillo en sus comentarios. Es cierto que el triunfo de Conchita supone un duro golpe en el este de Europa, inmerso en un proceso de retroceso generalizado en cuanto a materia de derechos humanos, y más concretamente LGTB. Podríamos estar ante la retirada de potencias como Rusia o la no vuelta de Turquía.

Tampoco ayuda el papel que ha dejado el jurado de Georgia a la hora de votar. Informaciones cercanas a la UER afirman que el jurado elegido por la televisión de este país clasificó, sin ninguna variación en el orden, en los 8 primeros lugares a los mismos países. El ente europeo de radiodifusión está analizando la situación, aunque ya tomó medidas al anular el voto del jurado el pasado sábado, que podría acarrear una dura sanción de 3 años de expulsión de la competición a Georgia.

El caso económico también puede suponer una merma en cuando a participantes. Israel, Eslovenia, Grecia o Rumanía hicieron grandes esfuerzos por poder estar en la cita de Copenhague, y su futuro se presenta dudoso. Esta parte negativa puede verse como positiva si se confirman los más que probables retornos de Chipre, Bulgaria, Croacia, Bosnia y Serbia a la competición, además de Eslovaquia, que siempre está entre los rumores para volver.

Nos espera un año curioso. Austria, país tradicional en el Festival, organizará el 60 aniversario del mayor evento musical y televisivo del mundo. El oeste europeo vuelve con fuerzas renovadas tras su gran papel en la última cita eurovisiva, y el este tiene entre manos la disyuntiva de seguir el camino de la apertura, el progreso y la igualdad que supone Eurovision o dejarse llevar por la deriva represiva que rige Rusia en estos momentos. 

Un panorama que os detallaremos en Eurocritics durante los próximos 12 meses. Gracias por acompañarnos todo este año y por hacer que el 2014 sea el mejor momento que ha vivido el equipo de esta web. En los próximos meses tendremos novedades con la web, que iréis conociendo poco a poco, pero arrancaremos la temporada eurovisiva con un aire nuevo y muchas novedades. Gracias por todo.

"We're unstoppable, Eurovision is unstoppable"

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